lunes, 27 de junio de 2011

Buda en el Arte



El arte budista tiene su origen en el subcontinente indio (actuales IndiaBangladesh, Nepal yPakistán) en los siglos posteriores a la vida de Siddhartha Gautama, el Buda histórico, entre los siglos VI y V a. C. Más tarde, gracias al contacto con otras culturas, logró evolucionar y difundirse por el resto de Asia y el mundo.

Una primera etapa, llamada preicónica, se sitúa alrededor del siglo I d. C. y se caracteriza por no recurrir a representaciones directas de Siddhartha Gautama como el Buda Śākyamuni o de los budas míticos que se suponen existieron en eras pasadas. La etapa siguiente, icónica, tiene por el contrario a la imagen humana del Buda y los budas del pasado, del futuro y de otros universos como símbolo central de sus obras de arte.
Desde entonces, el arte budista se diversificó y evolucionó para adaptarse a las nuevas regiones en las que comenzaba a sumar adeptos. Se expandió hacia el este y el norte a través de Asia Central, para formar lo que luego fue clasificado como arte budista del norte —en contraposición al arte budista del sur, que surgiría en el sudeste de Asia. En India, el arte budista floreció e incluso llegó a influir en el desarrollo del arte hindú, hasta que el budismo casi desapareció alrededor del siglo X, con la expansión del hinduismo y el Islam.
















Frases, Grandes Frases de un Gran Sabio


  • "Avanzando estos tres pasos, llegarás más cerca de los Daimones: Primero: Habla con verdad. Segundo: No te dejes dominar por la cólera. Tercero: Da, aunque no tengas más que muy poco que dar."
  • "Como flores hermosas, con color, pero sin aroma, son las dulces palabras para el que no obra de acuerdo con ellas." 
  • "Duda de todo. Encuentra tu propia luz."
    • Últimas palabras, según la tradición Theravada.
  • "El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional."
  • "El insensato que reconoce su insensatez es un sabio. Pero un insensato que se cree sabio es, en verdad, un insensato."
  • "El odio no disminuye con el odio. El odio disminuye con el amor."
  • "Estamos en este mundo para convivir en armonía. Quienes lo saben no luchan entre sí."
  • "Más grande que la conquista en batalla de mil veces mil hombres es la conquista de uno mismo."[2]
  • "La paz es el resultado de muchas actitudes, todas estas fundamentadas precisamente en la caridad, no entendida como limosna, sino como amor."
  • "La reflexión es el camino hacia la inmortalidad (nirvana) ; la falta de reflexión, el camino hacia la muerte."
  • "La vigilancia y la lucidez son los senderos de la inmortalidad. Los que vigilan no mueren. La negligencia es el sendero de la muerte. Los negligentes son como si ya estuvieran muertos."
  • "Lo que hoy somos descansa en lo que ayer pensamos, y nuestros actuales pensamientos forjan nuestra vida futura."
  • "Más que mil palabras inútiles, vale una sola que otorgue paz."
  • "Ni siquiera un Dios puede cambiar en derrota la victoria de quien se ha vencido a sí mismo."
  • "No busques la amistad, de quienes tienen el alma impura; no busques la compañía de hombres de alma perversa. Asóciate con quienes tienen el alma hermosa y buena."
  • "No creáis nada por el simple hecho de que muchos lo crean o finjan que lo creen; creedlo después de someterlo al dictamen de la razón y a la voz de la conciencia."
  • "No hay incendio como la pasión; no hay ningún mal como el odio."
  • "No lastimes a los demás con lo que te causa dolor a ti mismo."
  • "Nuestras buenas y nuestras malas acciones nos siguen como una sombra."
  • "Nunca he conocido a nadie tan ignorante del que no pudiera aprender algo."
  • "Para vivir una vida desprendida, no debemos considerar nada como de nuestra propiedad."
  • "Puede un mortal hacer mucho bien en esta vida."
  • "Que no haya de morir el que vive sabiamente."
  • "Si tiene solución, ¿por qué lloras? Si no tiene solución, ¿por qué lloras?"
  • "Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos."
  • "Uno mismo hace el mal, uno mismo lo sufre; uno mismo se aparta del mal, uno mismo se purifica. Pureza e impureza son cosas de uno mismo, nadie puede purificar a otro.
  • "La riqueza consiste mucho más en el disfrute que en la posesión."
  • "El resentimiento no se calma con el resentimiento, solo con amor paciente deja de existir, ésta es una verdad constante." (The Theaching of Budda)
  • "Hay quienes lamentan su necedad, éste ya no es necio; más necio es aquel que sin conocerse a si mismo, dice ser inteligente." (The Theaching of Budda)
  • "No el que vence a miles de enemigos en la batalla, si no el que se vence a si mismo, es el máximo vencedor." (The Theaching of Budda)
  • "Si cada día coges un puñado de arena, formarás una montaña."
  • "Sé puro, sé noble; surge."

Amitābha

Amitābha (Sánscrito: अमिताभ, Amitābha (raíz); pronunciación: [ə.mɪ.t̪aː.bʰə]Chino: 阿彌陀佛, Āmítuó Fó; Tibetano: འོད་དཔག་མེད་, Ö-pa-me) es un budacelestial descrito en las escrituras de la escuela del Budismo Mahāyāna. Amitabha es el buda más importante de la secta de la Tierra Pura, una rama del budismo que se practica principalmente en el Este de Asia. De acuerdo con los escritos, Amitābha posee infinitos méritos como resultado de sus buenas acciones en incontables vidas pasadas como un bodhisattva llamado Dharmakara. Más directamente, el término "Buda Amitabha" se traduce simplemente como "Luz Infinita Completamente Consciente". Es el Buda representante de la suprema mente de todos los Budas.




De acuerdo con el Sutra de la Vida Infinita, Amitābha fue, en tiempos muy remotos y posiblemente en otro mundo, un monje llamado Dharmakāra. En algunas versiones del sutra, se describe a Dharmarkāra como un antiguo rey que, habiendo tenido contacto con las enseñanzas budistas gracias al buda Lokesvararaja, renunció a su trono. Entonces decidió convertirse en un buda y así llegar a tomar posesión de un buddhakṣetra (un mundo existente en un universo primordial fuera del tiempo-espacio, producido por el mérito de un buda) de muchas perfecciones. Estas resoluciones están expresadas en sus cuarenta y ocho votos, que delinearon el tipo de buddhakṣetra que Dharmakāra buscaba crear, las condiciones bajo las cuales nacerían los seres en ese mundo, y qué clase de seres serían al renacer ahí.
En las versiones del sutra mejor conocidas en China, Vietnam, Korea y Japón, el décimooctavo voto de Dharmakāra era que cualquier ser en cualquier universo que deseara nacer en la Tierra Pura de Amitābha y llamara su nombre tan sólo diez veces, tendría garantizado el nacimiento en ese lugar. Su décimonoveno voto prometía que él, junto con sus bodhisattvas y otros budistas benditos, aparecerían ante aquellos que lo llamaran en el momento de la muerte. Esta apertura y aceptación de todo tipo de personas han convertido a la creencia de la Tierra Pura en una de las mayores influencias del Budismo Mahāyāna. Se cree que Budismo de la Tierra Pura comenzó a ganar popularidad al norte de la India/Pakistán y Afganistán, desde donde se esparció por Asia central y China, y desde ahí hasta VietnamKorea y Japón.



El sutra también explica que Amitābha, después de haber acumulado un gran mérito a través de innumerables vidas, finalmente llegó a la budeidad y aún ahora vive en su tierra de Sukhāvatī, cuyas muchas virtudes se describen.
Las doctrinas básicas que hablan de Amitābha y sus votos se encuentran en tres textos canónicos del Mahāyāna:
  • El Sūtra Sukhāvatīvyūha Mayor
  • El Sūtra Sukhāvatīvyūha Menor
  • El Sūtra Amitāyurdhyāna (Sutra sobre la meditación sobre Amitāyus).


A través de sus esfuerzos, Amitābha creó la "Tierra Pura" (净土, Chino: jìngtŭ; Japonés: jōdo; Vietnamita: tịnh độ) llamada Sukhāvatī (Sánscrito: "que tiene felicidad"). Sukhāvatī se encuentra en el extremo occidente, más allá de las fronteras de nuestro mundo. Con el poder de sus votos, Amitābha hizo posible que todo aquel que lo llamara pudiera renacer en su tierra, para ahí recibir su instrucción en el dharma y finalmente convertirse en bodhisattva y a su vez en buda (la finalidad máxima del Budhismo Mahāyāna). Entonces, estos mismos bodhisattvas y budas regresarían a nuestro mundo para, a su turno ayudar a más personas.

A Amitābha también se le conoce en el Tíbet, en Mongolia, y en otras regiones donde se practica el Budismo Tibetano. En la clase Suprema del Tantra Yoga del Vajrayana tibetano, se considera a Amitābha como uno de los Cinco Dhyāni Budas (junto con AkṣobhyaAmoghasiddhiRatnasambhava, y Vairocana), y está asociado con el oeste y el skandha de *saṃjñā*, el agregado de la distinción (el reconocer) y la profunda consciencia de las individualidades. Su reino se llama Sukhāvatī (en Sánscrito) o Dewachen (en tibetano). Al igual que el buda Shakyamuni, Amitābha tuvo dos discípulos principales, los bodhisattvas Vajrapani, a su izquierda, y Avalokiteshvara, a su derecha. En el budismo tibetano, existen muchas oraciones famosas para reencarnar en Sukhāvatī. Una de ellas fue escrita por Je Tsongkhapa a petición de Manjushri, que se le apareció en repetidas visiones.
Se considera que los Lamas Panchen y Shamarpas tibetanos son reencarnaciones de Amitābha.



Se le invoca frecuentemente en el Tíbet ya sea como el buda Amitābha (especialmente en las prácticas del Powa), o como Amitāyus (especialmente en prácticas relacionadas con la longevidad y para prevenir una muerte anticipada.

En el Vajrayana japonés, o budismo Shingon, Amitābha es visto como una de las trece deidades budistas a las que los practicantes rinden tributo. El Shingon, al igual que el Budismo Tibetano, también utiliza mantras especiales para Amitābha, aunque a menudo son diferentes entre las dos religiones. Amitābha también aparece en el Mandala del Reino Uterino usado en prácticas Shingon, y se ubica en el oeste, que es donde se supone que se encuentra la Tierra Pura de Amitābha.


Amitābha es el corazón de varios mantras en las prácticas del Budismo Vajrayana. La forma hindú del mantra de Amitābha es oṃ amitābha hrīḥ, que se pronuncia en su versión tibetana como Om ami dhewa hri. El mantra en el Budismo Shingon es On amirita teizei kara un, que representa la forma hindú en la que está basado, oṃ amṛta-teje hara hūṃ.
Además de los mantras anteriores, muchas escuelas budistas evocan a Amitābha en la práctica conocida como 'nianfo' en Chino y 'nembutsu' en japonés.


Maitreya


Maitreya es un nombre que aparece en la religión budista para referirse al próximo Buda histórico. Según la literatura sagrada budista, el bodhisattva Maitreya nacerá en la tierra para lograr la completa iluminación de un Buda y enseñar el dharma. El Buda Maitreya será el sucesor de Siddhartha Gaautama (el Buda histórico actual) el cual anunció a Maitreya como el nombre del próximo Buda.



La más conocida es sin duda de Budai o Hotei, un monje chino quien es recordado como una manifestación de Maitreya. Su aspecto gordinflón, relajado y sonriente, utiliza una estética muy próxima a la imaginería más popular, y se debe a cierta influencia taoista en el budismo chino. El arte sacro chino suele en varias ocasiones "bajar" al mundo a las divinidades; un impulso que no es tampoco extraño en el arte occidental, por ejemplo con Velázquez. Esta representación de la búsqueda de la iluminación de Maitreya encarnado en Budai es la que solemos encontrar en los restaurantes chinos. También en el ámbito literario y de traducción, el nombre de Maitreya ha sido utilizado a menudo en el budismo Mahayana como sobrenombre de autores y monjes famosos.




El nombre de Maitreya deriva del Sanscrito maitrī (amistad bondadosa o compasiva). Curiosamente, es el único Buda de la iconografía budista en donde aparece sentado en una silla, aunque también existen otras representaciones distintas que son famosas en el budismo mahayana.


La aparición definitiva de Maitreya en el mundo ocurriría dentro de un largo tiempo, que puede variar dependiendo de la interpretación del Kalpa como medida de tiempo de la cosmogonía budista. Así, en diferentes Sutras y comentarios se dice que Maitreya aparecerá dentro de 5.670 millones de años, también casi 9 millones de años tras el actual Buda, o los más cercanos 30.000 años contabilizados por algunos estudiosos. Depende de la interpretación y las fuentes, pero estas cifras deben ser entendidas como parte del esquema cíclico de esa cosmogonía budista en donde sucesivos Budas aparecen en periodos humanos distintos de florecimiento y destrucción.
La profecía de Maitreya aparece en todas las tradiciones budistas. De acuerdo al Maitreyavyakarana del Budismo Mahayana, Maitreya se convertirá en Buda de nuevo en la India, si bien los continentes actuales ya serán totalmente diferentes. Nacerá en un mundo muy perfeccionado espiritualmente, y en ese tiempo futuro, los seres humanos ya tendrán sus necesidades básicas cubiertas y habrá un estado de completa paz mundial. No obstante, esa humanidad no recordará el Dharma, y por tanto Maitreya aparecerá para mostrarlo de nuevo con claridad. Todos los relatos y diversos comentarios no difieren de este escenario.
A pesar de los mínimos 30.000 años que restarían para el cumplimiento de esta profecía, el nombre de Maitreya es utilizado en estos últimos años por diversas sectas Milenarias o New Age ajenas al budismo.

La Sabiduria a tu Alcance

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